El animador irlandés Tomm Moore
sobresale con esta película de dibujos en 2D (al estilo pre-Pixar) en la que no
destaca por su guión pero sí por su maestría colorista que rememora las
leyendas mitológicas de la antigua Irlanda, país del que la cinta es originaria.
Fue nominada al mejor largometraje de animación en los Oscars 2014, premio que
le arrebató Big Hero 6 (C. Williams,
D. Hall) y ganó el premio en el Festival de Gijón.
