Los hermanos Dardenne (cineastas
belgas muy queridos en el Festival de Cannes) llevan a cabo este drama social
con un ritmo lento pero sin pausa. Con Marion Cotillard como protagonista de la
cinta, el éxito ya es prácticamente asegurado. Sin embargo, no sólo brilla la
actuación de la francesa, sino también un guión firme con lección moralizante y
mucha voluntad de denuncia actual.
